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Análisis y Prevención en Criminología Económica

Hay una larga cadena de intereses en el negocio del deporte que incluye a los inversionistas, las marcas que usan a los atletas como imagen, los medios de comunicación y televisión, los políticos de los gobiernos de turno, y desde luego, las propias ambiciones personales de estos atletas de élite. El dopaje genético es quizá el modo más sofisticado de alteración hormonal al cual los atletas pueden acceder para mejorar sus prestaciones deportivas. Estas sustancias dejan márgenes de ganancia de hasta 500%, superando la rentabilidad de drogas como la metanfetalmina. Constituye un auténtico y propio delito, con su modus criminalis, ejecutado por estructuras que operan con animus lucrandi.

EL DEPORTE es una actividad caracterizada por la competitividad, donde los atletas pueden recibir y rendir grandes beneficios económicos, por ejemplo el Fútbol, puede mover entre 500.000 a 700.000 millones de dólares anuales según cifras calculadas por Deloitte y la Unión Internacional de Abogados (UIA). La Formula 1, como marca comercial, está valorada en 7,6 millones y tiene una facturación anual alrededor de 3.300 millones de dólares. La NFL (National Football League o Liga Nacional de Fútbol Americano), con sus 32 equipos que ganan cada uno en promedio 300 millones anuales, pueden reportar ingresos para la liga por 9.600 millones de dólares al año. Todo esto sin considerar las apuestas, que por su parte en el Tenis según la empresa H Gambling Capital alcanzan una cifra cercana a los 7.800 millones de euros anuales.

Ahora bien, las Olimpiadas, el mayor evento a nivel mundial que incluye todas las categorías deportivas, es un negocio multimillonario que genera unos 8.000 millones de dólares en cada edición cuatrienal. Ganar una medalla de oro olímpica es un sueño que solo los mejores deportistas pueden alcanzar y aunque los premios monetarios no dependen del Comité Olímpico Internacional, sino que vienen del peculio de los propios países; son sumas modestamente importantes, por ejemplo Italia prevé un premio de 185.000 dólares por cada oro olímpico, España 94.000 dólares a medallistas de oro en competencias individuales, 75.000 dólares por el oro olímpico en competencias en parejas y 50.000 dólares en deportes colectivos. El país más generoso con sus atletas olímpicos es Singapur, que paga 753.000 dólares por cada oro olímpico.

“El deporte representa un tres por ciento (3%) de economía global para la Organización de Naciones Unidas (ONU)” 

El deporte representa un tres por ciento (3%) de economía global para la Organización de Naciones Unidas (ONU). Para tener una idea de la dimensión del negocio se puede decir que estas cifran son paragónales a las que genera la industria del automóvil.

Hay una larga cadena de intereses en el negocio del deporte que incluye a los inversionistas, las marcas que usan a los atletas como imagen, los medios de comunicación y televisión, los políticos de los gobiernos de turno, y desde luego, las propias ambiciones personales de estos atletas de élite.

Los atletas a través del deporte trascienden los limites humanos, aumentan su fuerza, resistencia, velocidad, elasticidad, agilidad, energía y potencia. El entrenamiento constante debe ser la base de esta transformación, sin embargo, algunos deportistas recurren al dopaje a través de sustancias para mejorar su rendimiento, como si se tratara de un atajo para alcanzar sus objetivos físicos.

Entre las sustancias más conocidas que son susceptibles a la transferencia genética están la Eritropoyetina: que aumenta la producción de glóbulos rojos y la consecuente oxigenación de la sangre, la Miostatina que estimula el crecimiento muscular y el Factor de Crecimiento insulínico tipo 1 que aumenta la fuerza muscular. Existe una larga lista de otras sustancias que incluyen hormonas, precursores bioquímicos y también el uso de sustancias psicoactivas que modifican la conciencia y el estado de ánimo del atleta. VER PDF AMA.

“Se ha encontrado evidencia de corrupción en la Agencia Mundial Antidopaje (AMA).”

Lo sorprendente es que para dar acceso a estas sustancias en los atletas de elite, basta un informe médico de su propia delegación. Se ha encontrado evidencia de corrupción en la Agencia Mundial Antidopaje (AMA) como resultado de la información filtrada de sus bases de datos por los hackers Fancy Bears, donde se observo que esta organización tolera el uso de algunas sustancias en los atletas, justificadas con razones médicas éticamente cuestionables.

El dopaje genético es quizá el modo más sofisticado de alteración hormonal al cual los atletas pueden acceder para mejorar sus prestaciones deportivas.

Es importante precisar que, así como el ingerir ciertas sustancias no va hacer que alguien que pasa el día entero en el sofá, se convierta de la noche a la mañana en una atleta de élite, el dopaje genético tampoco transforma a las personas perezosas en deportistas súperhumanos.

Bases científicas del dopaje genético

A diferencia del dopaje hormonal, que se realiza a través de la ingesta de sustancias, el dopaje genético consiste en la activación molecular por interferencia del ARN o ácido ribonucleico responsable la síntesis protéica del ADN, a través de la introducción y activación de un transgen/gen sintético o de la modulación de un gen existente en el genoma del individuo, para lograr que esta nueva información genética venga comprendida por las células del cuerpo, produciendo una ventaja fisiológica adicional.

«El dopaje genético no deja traza de sustancias químicas prohibidas»

Todo esto adviene a través de un vehículo, este podría ser por ejemplo, un virus. De esta manera el dopaje genético no deja traza de sustancias químicas prohibidas y los cambios hormonales en el atleta suceden gradualmente. Este tipo de dopaje no se puede suspender, como ocurriría con la ingesta de sustancias dopantes.

Una vez activados los circuitos de ADN estos continuaran a influenciar el desempeño físico del atleta e inclusive podrían afectar a sus las células germinales, y producirse alteraciones permanentes, que pueden ser transmitidos a las generaciones futuras. El dopaje genético utiliza los principios de la terapia genética.

La terapia genética o uso terapéutico de la modificación del ADN tiene números estudios científicos, uno de los más publicitados fue realizado en Italia como cura para la distrofia muscular. La científica norteamericana Nadia Rosenthal y su equipo en el Laboratorio Europeo de Biología Molecular en Roma, mediante la inyección en las piernas de ratones normales de un virus que poseía el gen para Factor de Crecimiento Insuliníco tipo 1, crearon ratones con enormes musculaturas que además conservaban un porcentaje significativo de su fuerza en la vejez. Se encontró entre los efectos secundarios del dopaje genético, el desarrollo progresivo de tumores.

Estos ratones fueron sobre-nominados ratones schwarzenegger y despertaron el interés de quienes buscan ventajas deportivas mediante el uso no terapéutico de estos avances. Es de considerar que algunos atletas de élite, conociendo que sus carreras deportivas tienden a ser breves en el tiempo, al meter en una balanza la ventaja física hoy contra la probabilidad de un tumor en cinco años, estarían dispuestos a pagar el precio en su salud por aventajarse con el uso no terapéutico del dopaje genético.

Por otra parte, no es de extrañar que sean los rusos los pioneros en modificación del ADN y coincidencialmente sean también los que más recurren al dopaje en sus atletas de élite, con escándalos públicos que han llegado a salpicar hasta el jefe de gobierno, Putín y arriesgar la descalificación de toda la delegación olímpica como ocurrió en los juegos de Rio de Janeiro en el 2016.

¿Cómo se hace el dopaje genético?

El dopaje genético por su sofisticación es más difícil de identificar en un análisis de sangre y no todos los laboratorios antidoping están habilitados con los instrumentos de nanotecnología necesarios. Es por ello que la Agencia Mundial Antidopaje (AMA) ha declarado que su presupuesto 2,5 millones de euros es insuficiente para desempeñar con éxito las tareas que le ocupan y ha requerido mayores aportes al sector deportivo y los gobiernos que la componen.

No obstante los avances en el campo genético, el dopaje con sustancias prohibidas sigue siendo una gran preocupación y no solo en el deporte profesional sino también en el ámbito recreacional.

Con la entrada en vigencia de la ley antidopaje alemana en el 2015, se han desmantelado laboratorios clandestinos de anabolizantes que a través de traficantes, proveían de ampollas con cocteles de testosterona a fisiculturistas profesionales y amateur en distintos gimnasios del país. La fiscalía antidopaje alemana ha encontrado que estas sustancias dejan márgenes de ganancia de hasta 500%, superando la rentabilidad de drogas como la metanfetalmina, que por su parte tiene una terrible reputación ya que las personas que le son dependientes manifiestan un importante y progresivo deterioro físico, perdida de dientes, sequedad de piel y cabello, etc., mientras que los consumidores de anabolizantes exteriorizan un aspecto cada vez más fuerte y masculino, aunque por dentro su cuerpos se estén colapsando.

«Sanciones de hasta tres años de prisión a los atletas y hasta diez años a los organizadores que promueven el dopaje”

El dopaje no se trata solamente de hacer “trampa” en el deporte; constituye un auténtico y propio delito, con su modus criminalis, ejecutado por estructuras que operan con animus lucrandi. La ley antidopaje alemana del 2015, castiga con sanciones de hasta tres años de prisión a los atletas y hasta diez años a los organizadores que promueven el dopaje, calificando como traficantes a quienes comercialicen las sustancias prohibidas. Esta estrategia se asemeja a los conocidos programas antidrogas y contra la delincuencia organizada de muchos países. En Alemania incluso, fueron creadas unidades específicas contra el dopaje deportivo en el Ministerio Público.

Y nosotros, ¿qué hacemos con nuestros deportistas? ¿a quién damos las medallas?. A los atletas?, A los médicos?, a los científicos?

El dopaje tiene un precio. A los atletas podría costarles la vida el recurrir a estas prácticas anti-éticas y desleales, por los efectos colaterales en su salud o podría costarles la pérdida de su libertad estando en la cumbre de sus carreras. El dopaje se está castigando cada vez con mayor severidad. Alemania es solo un referente más del cambio que está suscitándose en muchos países donde las organizaciones que promueven y se benefician económicamente de esto vienen perseguidas y sancionadas con prisión.