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Análisis y Prevención en Criminología Económica

Es casi imposible vigilar eficaz, eficiente y efectivamente la inmensidad del mar. Históricamente un espacio abierto a la criminalidad marítima con delincuentes, forajidos y piratas. El mar — considerado de forma genérica, como el conjunto de los mares y océanos— cubre más del 70% de la superficie de la Tierra (361 132 000 km², con un volumen total de aproximadamente 1 332 000 000 km³). Según algunas estimaciones, el 90% del comercio mundial se mueve por vía marítima, por lo tanto, directa o indirectamente, lo que ocurre en el mar nos afecta a todos.

La delincuencia marítima o el delito marítimo es un término que se usa para comprender toda conducta ilicita perpetrada en el mar, en su totalidad o en parte, y que está prohibida en virtud del derecho nacional o internacional aplicable [1].

 

Principales problemas que dan origen a la Delincuencia Marítima:

1. Operadores de barcos dispuestos a violar la Ley.
2. El delito es utilizado como una ventaja competitiva.
3. Usualmente hay una resolución de conflictos por “mano propia”.
4. Escasamente se señalan las infracciones a la Ley ocurridas en Mar abierto.
5. Hay dificultad sistémica par aplicar la Ley, determinar la jurisdicción y enjuiciar los casos oportunamente.
6. Las situaciones irregulares, los comportamientos pre delictivos y en última instancia las conductas delictivas, quedan impunes frecuentemente.
7. No existe (hasta ahora) una base de datos pública internacional o centralizada, única, consolidada y completa, sobre los casos de violencia en alta mar, pesca ilícita y delitos marítimos.
8. La mayoría de los países no patrullan aguas internacionales.

El historiador de la Academia Naval de Estados Unidos, Claude Berube afirma que «el público debería preocuparse por los delitos en el mar porque esos delitos no comienzan ni terminan en el mar, tienen redes terrestres que afectan vidas y economías»[2]

Zonas con mayor riesgo de piratería marítima

Zonas con mayor riesgo de ataques piratas. Fuente: NauticWay.Com

                                                                                   Zonas con mayor riesgo de ataques piratas. Fuente: NauticWay.Com [3]

El marco normativo aplicable a las actividades que tienen lugar en el mar es basto. Algunas normas, como los Tratados o Convenciones son universales y, por lo tanto, aplicables a todos los Estados; otras son regionales, es decir, aplicables en una determinada región geográfica, y otras son bilaterales por lo que rigen únicamente para los dos Estados que han convenido en aplicarlas.

Se considera que la Convención de las Naciones Unidas sobre el Derecho del Mar de 1982 (CNUDM) constituye la expresión fundamental de las normas en el derecho marítimo.

La delincuencia marítima es un concepto extremadamente amplio.

La delincuencia marítima es un concepto extremadamente amplio. Usualmente está relacionado a delitos como piratería, trata de personas, secuestros, contrabando, falsificación de títulos náuticos, uso fraudulento de registros de pabellones de buques pesqueros, entre muchos otros delitos.

A continuación veremos algunos datos relacionados al delito de pesca ilegal, no reglamentada y no declarada, conocida en español como “Pesca INDNR”, (Unregulated and Unreported fishing, IUU), y el fraude de algunas compañías multinacionales de pesca eco-sostenible.

La pesca ilegal es uno de los grandes problemas que aflige al Mar, impide una correcta gestión de la pesca, lesiona la sostenibilidad de los ecosistemas marítimos y crea condiciones de mercado injustas entre los operadores del sector. Se estima que más del 50% de los desembarques de productos pesqueros en Italia provienen de la pesca ilegal. [4]

La Pesca ilegal, no declarada y no reglamentada (Pesca INDNR) es un término que engloba una gran variedad de actividades pesqueras de todo tipo y dimensión.

Según La Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura, comúnmente llamada FAO,[5] la Pesca ilegal, no declarada y no reglamentada (Pesca INDNR) es un término que engloba una gran variedad de actividades pesqueras de todo tipo y dimensión; y que ocurre tanto en alta mar como en zonas bajo jurisdicción nacional, afectando todos los aspectos y etapas de la captura y utilización de los recursos pesqueros y en ocasiones, puede estar asociada con la delincuencia organizada transnacional, DOT.

Algunas actividades consideradas como Pesca INDNR son:

 

  1. Pesca ilegal:
  • Realizada por buques nacionales o extranjeros en aguas bajo la jurisdicción de un Estado, sin el permiso de éste o contraviniendo su legislación;
  • Realizada por buques que enarbolan el pabellón de Estados que son partes de una organización regional de ordenación pesquera competente, pero faenan contraviniendo las medidas de conservación y ordenación adoptadas por dicha organización y en virtud de las cuales están obligados los Estados, o las disposiciones pertinentes del derecho internacional aplicable; o
  • En violación de las leyes nacionales u obligaciones internacionales, inclusive las contraídas por los Estados cooperantes con respecto a una organización regional de ordenación pesquera competente.
  1. Pesca no declarada:
  • Que no ha sido declarada, o ha sido declarada de modo inexacto, a la autoridad nacional competente, en contravención de la legislación nacional; o
  • Llevada a cabo en la zona de competencia de una organización regional de ordenación pesquera competente, que no ha sido declarada o ha sido declarada de modo inexacto, en contravención de los procedimientos de declaración de dicha organización.
  1. Pesca no reglamentada:
  • Realizada en la zona de aplicación de una organización regional de ordenación pesquera competente por buques sin nacionalidad, o que enarbolan el pabellón de un Estado que no es parte de esa organización, o por una entidad pesquera, de una manera que no está en consonancia con las medidas de conservación y ordenación de dicha organización, o que las contraviene; o
  • Realizada en zonas o en relación con poblaciones de peces respecto de las cuales no existen medidas aplicables de conservación u ordenación y en las que estas actividades pesqueras se llevan a cabo de una manera que no está en consonancia con las responsabilidades que incumben al Estado con respecto a la conservación de los recursos marinos vivos en virtud del derecho internacional.

La Pesca INDNR explota especies marítimas y poblaciones de peces vulnerables impidiendo el restablecimiento de esas poblaciones a unos niveles saludables.

La Pesca INDNR explota especies marítimas y poblaciones de peces vulnerables impidiendo el restablecimiento de esas poblaciones a unos niveles saludables, amenazando la biodiversidad marina, la seguridad alimentaria de las comunidades que dependen de los recursos pesqueros para la ingesta de proteínas y el medio de vida de las personas relacionadas con el sector.

Uno de los puntos que con mayor frecuencia hacen detonar las alarmas sobre posibles casos de Pesca INDNR, es la transgresión de la Zona Económica Exclusiva, un espacio de hasta 200 millas marinas o náuticas (mn), en el cual un Estado tiene derechos exclusivos para la explotación de los recursos de esa zona y en consecuencia hay obligaciones recíprocas para los otros Estados, en el sentido de respetar esos derechos.

No obstante, según el Manual de la UNODC sobre Delincuencia Marítima para los Profesionales de la Justicia Penal, [6] para que el Estado pueda hacer valer sus derechos sobre la Zona Económica Exclusiva (ZEE) de manera efectiva —por ejemplo, apresando a un buque extranjero que esté pescando furtivamente en la zona económica exclusiva— es necesario que haya:

 

  1. Declarado, de conformidad con la legislación nacional, dónde precisamente termina la zona;
  2. Impuesto prohibiciones en la legislación nacional por las cuales se considere una infracción el hecho de que los pesqueros extranjeros pesquen allí sin autorización, y
  3. Otorgado a los agentes de su servicio de vigilancia marítima la facultad de detener a personas y efectuar investigaciones, y a sus tribunales, competencia para conocer de casos relacionados con la pesca ilícita en esa zona económica exclusiva.

Estas tres condiciones no siempre se concretan por lo que muchas situaciones quedan impunes.

Estas tres condiciones no siempre se concretan por lo que muchas situaciones quedan impunes. Además puede ocurrir que las operaciones de pesca en la Zona Económica Exclusiva (ZEE) de un Estado (y/o fuera de esta) se realicen portando documentos falsos, lo que da un radio de libertad de acción a los delincuentes antes de ser detectados por las autoridades.

En el 2018, la Secretaría General de la Interpol publicó una notificación “morada” en la cual resume el Modus Operandi del uso fraudulento de los registros de pabellones de buques pesqueros en los últimos 8 años, en distintas jurisdicciones de todo el mundo.[7] Los documentos oficiales de registro del Estado del pabellón, se presentan a las autoridades reguladoras de otros Estados por diversas finalidades. Puede asumirse que existe un control y que el Estado del pabellón tiene la capacidad de verificar la documentación, en virtud de su autoridad o de la que ejercen otros reguladores que operan dentro de su jurisdicción.

Un ejemplo típico es la presentación de los documentos a las autoridades del Estado ribereño encargadas de la concesión de licencias para acceder a sus caladeros. En este caso, el Estado ribereño puede depender de las verificaciones y controles impuestos por el Estado del pabellón, al aplicar ambos Estados conjuntamente los requisitos de control y vigilancia.

El comercio con los productos derivados de la actividad pesquera puede estar sujeto a una certificación de conformidad con la legislación pesquera del Estado del pabellón, las normas aduaneras del país de origen, la determinación de los derechos de aduana, o una certificación de seguridad alimentaria para la protección de la salud de los ciudadanos (que contemple, por ejemplo, la prohibición del uso de conservantes).

Sin el registro del pabellón a través de una administración de reconocida competencia en la materia, ninguno de los elementos citados puede verificarse de manera fiable

Sin el registro del pabellón a través de una administración de reconocida competencia en la materia, ninguno de los elementos citados puede verificarse de manera fiable, y la probabilidad de que todas las certificaciones regulatorias conexas se basen en falsedades aumenta considerablemente.

Algunos ejemplos de estos Fraudes señalados por Interpol son:

 

  1. Un buque, varias identidades:

Este modus operandi consiste en la adopción de varias identidades distintas por un mismo buque.

Este tipo de fraude está destinado a eludir los controles de supervisión y vigilancia y es uno de los modelos de trabajo de la Delincuencia Organizada Transnacional, DOT, con propósitos económicos que le permiten reducir al mínimo los gastos de funcionamiento, sustraerse al control de las jurisdicciones correspondientes y obtener el máximo beneficio posible mediante el comercio con los productos derivados.

  1. Varios buques, una sola identidad:

Este modus operandi se produce cuando varias embarcaciones adoptan la identidad de un solo buque dotado de una licencia legal.

En estos casos, los operadores confían en la falta de controles cruzados para revelar la presencia simultánea de un mismo buque en varios lugares, geográficamente dispares, así como los problemas de cooperación entre distintas jurisdicciones, las dificultades para interpretar documentos redactados en distintos idiomas, un conocimiento insuficiente de la documentación y el hecho de que muchos buques presenten exactamente la misma disposición de sus partes constitutivas.

Esta información ha estada recopilada gracias a la cooperación con más de 40 países miembros de la Organización, cuyos registros, autoridades portuarias, servicios de aduanas, pesquerías, y sistemas de seguridad alimentaria o protección contra la contaminación marina han sido víctimas de tales fraudes.

Además del impacto que pueden tener tales fraudes en la actividad pesquera y en el comercio de los recursos pesqueros, también tiene repercusiones en aspectos financieros y comerciales como los seguros y el traspaso de hipotecas navales.

Así mismo, Interpol indica que las dificultades que estos fraudes crean en el ámbito del control de las tripulaciones puede estar vinculado a posibles delitos conexos a la Delincuencia Organizada Transnacional, DOT como la explotación laboral o la trata de personas.

Los documentos falsos y/o el uso fraudulento de los registros de registros de pabellones de buques pesqueros pueden provenir de distintas fuentes y en muchos casos son el resultado de la Corrupción, pues se trata de documentos de registro elaborados a partir de los impresos correctos del Estado del pabellón, con las firmas y los sellos adecuados, pero que no se reconocen en el registro de dicho Estado debido a prácticas corruptas.

Los capitanes y armadores de buques pesqueros no son los únicos autores de los delitos cometidos actualmente en este ámbito

A diferencia de lo que sucedía hace una década, los capitanes y armadores de buques pesqueros no son los únicos autores de los delitos cometidos actualmente en este ámbito, sino que en ellos intervienen en gran medida hombres de negocios, cargos públicos, abogados, asesores contables y otros profesionales de cuello blanco.

Estos ejecutivos delincuentes constituyen empresas fantasmas en paraísos fiscales, y organizan asociaciones ilícitas con asesores contables para blanquear dinero, cultivan relaciones corruptas con cargos oficiales, falsifican documentos normativos, y recurren sistemáticamente al trabajo forzoso en sus barcos.[8]

“En los mercados ilegales asiáticos, el valor de un kilo de vejiga de pez totoaba es superior al de un kilo de cocaína. Es una alternativa de bajo riesgo que reporta grandes beneficios: hasta 50 000 dólares estadounidenses por vejiga.”[9]

Actos de Piratería Marítima en la Actualidad

El Remas, de bandera italiana, fue atacado por piratas dos veces en cinco meses en bahía de Campeche, México. Foto Crédito.EPA

El Remas, de bandera italiana, fue atacado por piratas dos veces en cinco meses en bahía de Campeche, México. Foto Crédito.EPA

Si bien, desde el 2010 a hoy se percibe una reducción del número de ataques piratas contra barcos en todo el mundo, la criminalidad marítima, carente de bases de datos estadísticas consolidadas, no puede considerarse realmente mermada.

 

Estadísticas del Número de ataques piratas contra barcos en todo el mundo entre 2010 y 2019

Criminalidad Marítima y Pesca Ilegal

                                                                                                                                                           Fuente: Statista

Revisando otras fuentes de análisis estadísticos, como por ejemplo el de Presidium International sobre los actos de piratería realizados en 2021, el Golfo de Guinea aún ostenta el récord mundial con 22 ataques realizados por grupos nigerianos, de los cuales hasta el 50% tuvieron éxito con marinos secuestrados. Las aguas del Golfo, por lo tanto, mantienen un alto nivel de peligrosidad a pesar de una disminución general en 2021 de eventos atribuibles a la piratería en comparación con años anteriores.

Esto podría ser atribuido a factores como: el aumento de la conflictividad local observada a principios de año en los estados del sur, entre Ondo y Akwa Ibom, la presencia de fuerzas militares internacionales como la fragata italiana Fremm “Luigi Rizzo” y una mayor implicación a nivel local con el lanzamiento del proyecto Deep Blue.

Entre finales de 2020 y los primeros meses de 2021, el número de marinos secuestrados se duplicó en comparación con años anteriores y, en promedio, los rescates pagados fueron más altos, lo que aporta mayores cantidades de dinero ilícito de las arcas de grupos criminales.

Si la gran atención mediática sobre el fenómeno del Golfo de Guinea sin duda ha reducido las operaciones de los grupos criminales obligándolos a un período de paralización de operaciones durante los meses centrales del año, en tierra y en las aguas interiores de los estados de Delta del Níger, en comparación con 2020, los casos de ataques contra embarcaciones de transporte local de pasajeros y contra pescadores se cuadriplicó, al igual que los hechos vinculados al robo de crudo y la refinación ilegal. Ello -se supone- precisamente por la reconversión de la actividad delictiva de los grupos piratas en distintas operaciones a la espera de la reanudación de las marítimas.[10]

El golfo de Guinea despierta, pues gran preocupación sobre todo porque el alcance, la gravedad y la frecuencia de los ataques piratas son cada vez mayores, no tanto por los robos a bordo (principalmente productos petrolíferos o bienes de diversa índole sustraídos a bordo de los buques atacados) sino sobre todo por el aumento de los casos de secuestro de marineros a bordo, incluyendo un mayor número de tripulantes secuestrados que de hecho, ha aumentado en más del 50%, pasando de 78 casos en 2018 a 121 en 2019.[11]

Criminalidad Marítima y Pesca Ilegal

Piratas somalíes

En promedio un buque Cargo puede transportar mercancías con un valor económico global que varía entre 80 y 200 millones por cada viaje (especialmente los que transportan petróleo). La actividad marítima comercial produce unos beneficios de unos 380.000 millones al año, casi el 14% del PIB (Producto Interior Bruto) mundial, que varía según la naturaleza de las mercancías transportadas que va desde las materias primas hasta armamento militar. El riesgo de piratería tiene cifras preocupantes.

De hecho, entre 2009 y 2017 el valor de la piratería marítima en todo el mund roró los 793 millones de dólares, teniendo en cuenta además que, en promedio por año las ganancias de este negocio al los grupos piratas se determinan en una segunda fase posterior al ataque, pues depende de las habilidades de los criminales para poder reubicar los bienes (materias primas o capital) en los denominados Mercados negros a través de un proceso de lavado de dinero (SIC).[12]