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Análisis y Prevención en Criminología Económica

Por Alexander González

Twitter: @alexanderxp110 / Linkedln: Alexander Gabriel González Pérez / Facebook: Alexander González

Análisis del Sistema Situación

 

El COVID-19 es una enfermedad infecciosa detectada en la ciudad de Wuhan, provincia de Hubei (China) a finales del año 2019, que se ha propagado de forma vertiginosa por más de 120 países, generando pánico entre las poblaciones y gobiernos, con una cifra según las más recientes noticias de aproximadamente 200.580 casos[1] de personas infectadas y 8.248 fallecidos, medidas de mitigación se han centrado en la ruptura de la cadena de contagio ya que no existe una vacuna contra este nuevo agente.

Sus efectos no se han reducido al contagio, fallecimientos, sino también ha provocado un impacto catastrófico en la economía global debido al pánico colectivo que ha causado la paralización de 2/3 partes de las actividades productivas, cierre de las escuelas y universidades,  cierre de espectáculos y eventos públicos, la cancelación de competencias deportivas, la prohibición de entrada de ciudadanos provenientes de los países que presentan una mayor cifra de afectados, el desplome de los índices bursátiles de las economías desarrolladas, teniendo una mayor caída en China epicentro del brote y las principales bolsas europeas, así como el reciente derrumbe de los precios del petróleo en más de -30% según las últimas informaciones divulgadas.

En Venezuela, ha sido recientemente anunciada la llegada del COVID-19.

Aquí compartimos una filosofía de vida para afrontar las dificultades que considero pertinente a los fines de empezar con estas reflexiones: «Toda gran crisis es una oportunidad para conseguir el éxito».

Hay personas que parecen aplicarla de manera literal, a veces sin pensar en las consecuencias y contradicciones de sus actos.

Datos al 18 de Marzo de 2020. Fuente: https://www.cnnchile.com/mundo/mapa-interactivo-tiempo-real-avance-coronavirus-mundo_20200313/

 

Esta moneda virtual es un token que obtiene mayor valor del aumento de las cifras de personas fallecidas o contagiadas por el virus, basado en una propuesta deflacionaria.

Tal es el caso de la noticia reciente del lanzamiento de una criptomoneda llamada «Coronacoin» cuyas ganancias estarían vinculadas a la pandemia.

Esta moneda virtual es un token que obtiene mayor valor del aumento de las cifras de personas fallecidas o contagiadas por el virus, basado en una propuesta deflacionaria.

En el planeta hay aproximadamente 7 billones de personas, misma cifra de monedas que se estaría promocionando bajo este acrónimo. Asimismo indican que cada 48 horas se actualiza el número de tokens emitidos, disminuyendo su número en base a la cantidad de afectados por el coronavirus

Reflexiones sobre el tema-problema

 

A propósito de la puesta en circulación de esta nueva moneda virtual llamada coronacoin, hemos querido realizar algunas reflexiones sobre una de las justificaciones (a nuestra opinión) más anti-éticas que tengamos conocimiento, en el mundo de las criptomonedas.

Hay que aclarar que la razón fundamental de la creación de esta creatividad disruptiva, fue generar un beneficio a la humanidad, otorgándole mayor rapidez, flexibilidad a menor costo en lo que respecta a la transmisión de valor entre personas, como alternativa a las instituciones financieras públicas o privadas, brindando mayor libertad con solo gozar de una conexión abierta y estable a internet

Estas propuestas también deben ir acompañadas de fundamentos éticos que se basen en el cumplimiento de principios y valores democráticos, la legitimidad de sus fines, la prudencia, la responsabilidad, el discernimiento y la piedad por las víctimas.

Para lograr los fines altruistas planteados, no basta con generar nuevas formas de pago que aporten libertad al ciudadano y darles seguridad jurídica y técnica a través de tecnologías seguras y confiables que garanticen la conservación de la innovación como parte de la libertad de pensamiento y expresión del ser humano. Estas propuestas también deben ir acompañadas de fundamentos éticos que se basen en el cumplimiento de principios y valores democráticos, la legitimidad de sus fines, la prudencia, la responsabilidad, el discernimiento y la piedad por las víctimas que ahora también tienen soportar que unos pocos se lucren del luto,a causa de un virus cuya solución aún está lejos de ser encontrada.

Este tipo de fundamentación destructiva me hace pensar que hemos vuelto a los barbáricos tiempos en que la humanidad, disfrutaba ver a sus semejantes siendo lastimados, torturados o incluso asesinados de las formas más crueles e inhumanas como en un coliseo o anfiteatro público. Permitir y no repudiar estas prácticas equivale a la algarabía que producían los asesinatos de esclavos, prisioneros de guerra u otras personas indeseables para el antiguo Imperio Romano solo con la intención de proveer entretenimiento a la población.

“Me hace pensar que hemos vuelto a los barbáricos tiempos en que la humanidad, disfrutaba ver a sus semejantes siendo lastimados, torturados o incluso asesinados de las formas más crueles e inhumanas como en un coliseo o anfiteatro público.”

¿Qué hubiera pasado si el nazismo hubiese tenido esta tecnología a su disposición para crear una moneda virtual que financiara el holocausto, basada en la desaparición de millones de personas?  

Estas propuestas están enmarcadas en una nueva generación de criptomonedas (coronacoin) a las que hemos llamado «genocoin«, la cuales generan valor a partir del dolor y sufrimiento por calamidades o catástrofes globales. Solo quiero preguntar: ¿Qué tal si creáramos una moneda virtual con animus negocialis por cada persona que muriera de hambre, de sed o de alguna otra enfermedad, por ejemplo, el SIDA?

¿Qué hubiera pasado si el nazismo hubiese tenido esta tecnología a su disposición para crear una moneda virtual que financiara el holocausto, basada en la desaparición de millones de personas? Aunque han prometido donar un 20% del total recaudado por este proyecto (coronacoin) a la Cruz Roja Internacional, esta acción aparentemente humanitaria no oculta, encubre o evade su contradicción filosófica en cuanto pretender contribuir para salvar la vida de unos, apostando a la muerte y la enfermedad del resto.

Esta idea resulta inaceptable en estos tiempos, en los que debe privar la sensatez para encontrar soluciones viables y aceptables a los problemas que atraviesa la humanidad.

Tenemos que alertar sobre el mal uso de la creatividad disruptiva de las criptomonedas (coronacoin)no solamente para prevenir, controlar y administrar los riesgos de ser utilizadas por la delincuencia organizada transnacional y el terrorismo estratégico internacional para financiar actividades ilícitas, sino también sobre el fundamento ético del contenido que emitimos y divulgamos a través de la web, para que este cumpla con parámetros basados en el principio de responsabilidad civil y penal sobre los contenidos emitidos a través de internet, legitimidad de los fines, la ética y la responsabilidad social como conjunto de principios que determinan la conducta humana, permitiéndonos discernir entre lo bueno y lo malo.

Recomendaciones de carácter jurídico y político-criminal para la coronacoin.

 

La revolución de internet ha permitido resolver problemas que solo hace unas pocas décadas resultaban impensables, pero al mismo tiempo nos plantea retos de índole regulatoria y ética.

Por su naturaleza, es una herramienta de alcance global que dependerá del uso que le demos, si sus efectos se traducen en mejoras o en consecuencias perjudiciales de difícil previsión.

La evolución de la tecnología resulta más casual que de un proceso ordenado por la investigación y el desarrollo científico.

Ejemplos de esto podemos nombrar miles y las criptomonedas y el coronacoin como creatividad disruptiva que está cambiando nuestra forma de pensar el comercio, no escapa de esta tendencia.

Nos vienen algunas preguntas a propósito de esto:

¿Quién es el responsable por las acciones realizadas utilizando medios tecnológicos?

¿Cómo definir cuando estos son usados para el bien y el beneficio común?.

Para intentar responder a estas interrogantes tenemos que recurrir a paramentaros éticos y de responsabilidad social en la Internet.

Básicamente hay dos clases de contenidos:

1.- Aquellos con fines de lucro;

2.- Los de carácter informativo o de entretenimiento.

Para mantener la convivencia ordenada y pacífica de los usuarios se establecieron a nivel internacional algunos lineamientos siendo el que nos atañe referente a:  

3.- Reglas de interés general, aquellas recomendadas en situaciones de catástrofe y servicios a la comunidad. 

Los contenidos de internet se encuentran en una constante estructuración, adaptación, y estudio por partes de los Estados.

Se propone un modelo de valores basados en la responsabilidad social que mantenga la flexibilidad del sistema y se complemente con las legislaciones locales que garanticen su adecuación constante.

Las sanciones serán aplicadas por los gobiernos u organizaciones competentes que monitorean estos contenidos o que los mismos usuarios bloqueen.

Actúa en función de principios que puedan servir de ley universal”. Cuando se crea una moneda cuya ganancia beneficia a sus creadores en perjuicio del resto de la humanidad esta ley universal pierde sentido. 

Kant hablaba de la ética del principio universal, es decir, lo correcto no es solamente el producto de lo bueno. Esta forma de ética está fundada en su imperativo categórico:

Actúa en función de principios que puedan servir de ley universal”.

La finalidad de las criptomonedas (coronacoin) es la de garantizar a sus usuarios un ecosistema en que pudieran realizar transacciones financieras, de forma anónima, privada y segura.

Además que se pudiera obtener financiación para proyectos o causas que aparte de traer un beneficio económico a sus promotores también tuvieran un impacto social positivo sobre una comunidad o incluso sobre humanidad en general.

Cuando se crea una moneda cuya ganancia beneficia a sus creadores en perjuicio del resto de la humanidad esta ley universal pierde sentido.

Para Rawls la sociedad se organiza para tener la mayor igualdad de libertades posibles, incluyendo la igualdad de oportunidades.

Las normas de la sociedad no están predispuestas en contra de nadie y permiten que todos sus miembros puedan desarrollar sus capacidades solo siendo límite a esta libertad la de los demás.

No es ilegal, ni ilegitimo crear una criptomoneda en internet para obtener lucro como el coronacoin, pero cuando en su concepción van inmersos pretensiones, fines o deseos ilegítimos debe haber una legislación que le ponga freno.

El reglamento de la UE para la protección de datos en su artículo 5 parágrafos b) relativo al tratamiento de los datos reza:

“Los datos personales serán:  Recogidos con fines determinados, explícitos y legítimos, y no serán tratados ulteriormente de manera incompatible con dichos fines;”

Otro artículo del mismo reglamento (artículo 6, parágrafo f) sobre la licitud del tratamiento de los datos explica:

“El tratamiento es necesario para la satisfacción de intereses legítimos perseguidos por el responsable del tratamiento o por un tercero,  siempre que sobre dichos intereses no prevalezcan los intereses o los derechos y libertades fundamentales del interesado que requieran la protección de datos personales”  

Estos en concordancia con el considerando 4 del mismo reglamento:

El tratamiento de datos personales debe estar concebido para servir a la humanidad.

El derecho a la protección de los datos personales no es un derecho absoluto sino que debe considerarse en relación con su función en la sociedad y mantener el equilibrio con otros derechos fundamentales, con arreglo al principio de proporcionalidad. 

La emisión de un contenido y su tratamiento en internet debe ser concebido con un fin que de alguna manera ayude a la humanidad. Dicho principio debe ser aplicable a todos los contenidos que se divulguen a través de la red, incluyendo las criptomonedas.

Tomando en cuenta estas regulaciones, la emisión de un contenido y su tratamiento en internet debe ser concebido con un fin que de alguna manera ayude a la humanidad. Dicho principio debe ser aplicable a todos los contenidos que se divulguen a través de la red, incluyendo las criptomonedas y esta nueva coronacoin.

Cuando la concepción y fines van en contradicción con bien común, el equilibrio social, la paz, la responsabilidad social y los valores democráticos estos deben ser bloqueados inmediatamente por parte de las autoridades competentes de cada país y sus creadores recibir sanciones civiles, penales y administrativas conforme al principio de proporcionalidad.

Sabemos que el campo del dinero nativo de internet, resulta novedoso para todos.

En la mayoría de los casos los cambios sociales se encuentran un paso adelante del derecho, pero, no obstante, necesitamos desarrollar urgentemente leyes que tengan en cuenta las nuevas problemáticas y dinámicas generadas por la tecnología y sus nuevos usos; en función de mantener la puridad de los fines para los que fueron creadas, no siendo pervertidos por mentes inescrupulosas e irresponsables.

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